domingo, 1 de diciembre de 2013

Passion Fervour Love...



No sé como comenzar a escribir este post. No encuentro palabras para definirle. Para definirlo a él, a su GRAN trabajo; el trabajo que tanto admiro ¿o es a él a quién admiro por el trabajo que es capaz de realizar? 

Sin saber de a quién o qué me puedo estar refiriendo, sé que es obvia que sea quien fuere el idolatrado (y tampoco sé si es esa la mejor palabra); no sé si es admiración, amor, deseo o pura obsesión por el trabajo que realiza mi GRAN “IDOLATRADO” (dejémoslo así); pero lo que pueda escribir sobre él se que va a quedar muy pequeño para todo lo que desearía transmitir del lugar que ocupa este “hombre” (El HOMBRE, más bien) en mi vida. El por qué lo ocupa y el modo.

Sí, es un chico, aunque ya he dicho que es un hombre. Sí, es un HOMBRE. Uno de esos que te hacen perder la cabeza, que consiguen que día a día recuerdes de su existencia, que con sus manos es capaz de hacer que te sientas la mujer más segura y dichosa del lugar, un HOMBRE que no te comenzará a mirar por los ojos, ni por la sonrisa, ni por los senos, ni por el trasero (hombres ¬_¬), … si no por los pies. Sí, tus pies. Él hará de tus piernas maravillosas esculturas esbeltas contoneándose a un mismo ritmo, deslizándose por una alfombra infinita –porque es así como estoy segura te sentirás- donde solo hay cabida para ti. Largas piernas, larga alfombra, un largo placer de más de 10 cm,… y él. 
El HOMBRE junto a ti.
El HOMBRE a tus pies.



¿Os podéis hacer una idea quien es el susodicho?
¿O a qué se dedica?
¿Por qué le "deseo"?





“The Sex is in the Heel”

 Continuará… =P